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¿El EDM en la cuerda floja?, Analizamos su situación

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Muchos son los que afirman que el EDM está en su peor momento y que al género no le queda mucha existencia por delante pero ¿hasta qué punto eso es realmente cierto?.

EDM, Electronic Dance Music (2009 d.C – ¿2016?). Muchos son los que quieren ver al EDM muerto y creen que 2016 será el año definitivo de su defunción. ¿De verdad? ¿Cómo se puede afirmar que un estilo que está en constante evolución y sigue llenando escenarios y grandes recintos en tiempo record de todo el mundo va a morir? ¿No sería necesario hacer autocrítica y pensar el porqué de esto? ¿Cuál es el motivo de que todo lo que llega a las masas y gusta a millones de personas es tan gratuitamente criticable?

Si una serie de televisión poco conocida triunfa y llega a más público, se ha echado a perder por volverse “mainstream”. ¿Por qué pensamos así? ¿Por qué nos pasa eso también con la electrónica? La rabia interior del individuo humano sale al exterior siempre en forma de odio y ser hater parece que ahora es una profesión. ¿No será más fácil respetar y remar todos hacía el mismo lado?

Partimos de la base de que EDM es un término que inventaron en América y que en Europa hemos adoptado de una forma incorrecta, ya que allí EDM sirve para todos los géneros electrónicos: desde Richie Hawtin hasta David Guetta, desde que empezó ha ido evolucionando y esto no tiene nada malo. Si todo siguiese igual que hace 10 años atrás algo pasaría… O quizás no. Pero para gustos están los géneros y al igual que con los equipos de fútbol, cada persona es afín a uno u otro. Habrá cierta rivalidad, por supuesto, pero vivir pensando más en criticar al otro que en disfrutar por nosotros mismos de lo que nos gusta es algo que debe extinguirse y que deja mucho que desear.

Dicha evolución que menciono está más en forma que nunca y, por ejemplo, en el Ultra Music Festival de Miami se vio reflejada en todo el mundo a través del streaming. El escenario principal (el escaparate perfecto) ya no está solo a 128 BPM, este año hemos podido ver en un mismo día, en las misma cabina, la energía de Blasterjaxx a las cuatro y media de la tarde, luego a Dash Berlin (icono del trance), acto seguido a la relativa tranquilidad del tropical house de Kygo, después el electro house de Kaskade o a Armin van Buuren construir un set 50-50 de trance y big room que dio paso a la contundencia exquisita de DJ Snake, para acabar con las melodías progresivas de Martin Garrix. ¿Y el público estuvo aburrido? Para nada. Al revés, vivió una montaña rusa que rompió con la monotonía que se podía escuchar hace un par de años en el mismo sitio y en la misma fecha. Entonces… ¿por qué decimos que está muerto? ¿Porque ha cambiado?

Lo que sí que podemos ver que está flojeando un poco es el estilo que conocemos como big room, no EDM, en el que solo los artistas que han sabido llevar una carrera constante están aguantando, y de hecho están más en forma que nunca. Caso de Hardwell, Nicky Romero, Martin Garrix, y otros…

Es una realidad que ahora la escena de “EDM” goza de una riqueza musical nunca antes vista. Si no, que se lo digan a Diplo, a quien puedes ver en solitario poniendo trap y con Skrillex pinchando dubstep y electro. Con Major Lazer pincha otro estilo y produce temas para Beyoncé. Muchos se preguntan por qué Jack Ü ganó los Grammys, y la respuesta es clara: porque son el ejemplo perfecto del EDM en la actualidad.

La muerte de este género aún ni asoma por la esquina, quién tenga alguna duda que mire uno de los tres cabezas de cartel de la última edición de Coachella. La evolución ha sido, es y seguirá siendo una constante que nadie va a poder parar. Rememos todos hacía el mismo lado y alegrémonos de que toda la escena esté más en la cima que nunca. Porque, como bien suelen mencionar algunos de los DJ más importantes del mundo al hablar del EDM, este funciona como una magnífica puerta de entrada a multitud de nuevos géneros. Y nunca sabrás todo lo demás que hay dentro si no te lanzas.

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